LA  CONQUISTA DEL ESPACIO un trabajo de José Oliver Sinca

  MISION: InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport)

STATUS:

EN CURSO

Inicio V. Tripulados Mars Rover 2020 BepiColombo InSight OSIRIS-REx ExoMars
Hayabusa2/Akatsuki Juno Mangalyaan Dawn MAVEN New Horizons Curiosity
Opportunity MRO Mars Express Desarrollo Historia    
Jose Oliver ENCICLOPEDIA DE LA ASTRONAUTICA  

 

INSIGHT, ESTUDIARA LAS ENTRAÑAS DE MARTE (DESARROLLO DE LA MISION)

 

IR A DESCRIPCION DE LA MISION

 

23 de mayo de 2018, la primera y más potente de la TCM (Corrección de Trayectoria) se ha efectuado por parte de la nave InSight, más exactamente por su anillo de crucero. Durante 40 segundos cuatro de sus ocho motores de hidracina han proporcionado un aumento de la velocidad de 3.8 m/s. En total estaban previstas un máximo de 6 correcciones, 5 de ellas eran seguras, la última dependerá de la precisión de la llegada a Elysium Planitia y se podría producir pocas horas antes de la entrada atmosférica de la cápsula con el Lander en su interior.

Los dos CubeSats MarCO a & B tampoco están exentos de hacer sus propias correcciones de trayectoria, pero debido a su poca masa su combustible no es hidracina, sino que es gas de extintor, no es broma. Los 694 kilogramos de InSight precisan de más potencia para su cambio de vectores, pero MarCO solo tienen una masa de 14 kilogramos y para corregir su trayectoria será utilizado el R236FA comprimido, que es hexafluoruro de propano, comúnmente utilizado para extintores de fuego industriales. Este producto será expelido por ocho toberas que están dispuestas en toda la estructura de esos minisatélites interplanetarios.

 

Ahora voy a ser reiterativo, lo que voy a relatar ya lo he explicado en alguna de las misiones marcianas anteriores, pero creo que es interesante incidir en ello. Recordemos que el lanzamiento de InSight y sus acompañantes por el portador Atlas 5 había sido perfecto, la trayectoria conseguida era la esperada, pero nunca iban a llegar a Marte, pasarían a una distancia de 60.000 kilómetros, ¿por qué?.

Existe un protocolo de seguridad planetaria por el cual todas las naves que han de estudiar un planeta han de estar exentas de microorganismos, esporas, etc. terrestres. Esto se consigue esterilizando los vehículos antes de colocarlos dentro de la ojiva de la proa del cohete, pero, ¿y el propio cohete?. Lógicamente no hablo de la primera fase que esta cae en la Tierra, me refiero a esa última fase que tan bien hace su trabajo y que sigue a los navíos hacia Marte, esta fase también daría con su estructura en el planeta y esa etapa no está esterilizada, puede haberse pasado días en la rampa de lanzamiento bajo la lluvia y los vientos.

Por lo tanto, para evitar una contaminación la trayectoria se desvía intencionadamente de tal forma que las correcciones de trayectoria de los ingenios sí que les lleva al planeta en cuestión, la última fase de los cohetes quedan en órbita solar. 

 

15 de mayo de 2018, la mejor prueba que algo funciona bien en el tema de los vehículos espaciales, es que estos remitan una imagen de “algo” desde el espacio a la Tierra, y esto es lo que ha hecho el MarCO-B el pasado día 9. Precisamente al poder captar esa instantánea MarCO-B y su hermano MarCO-A batieron el record de distancia alejados de la Tierra de cualquier otro minisatélite lanzado con anterioridad. “ Los CubeSats nunca ha llegado tan lejos en el espacio, así que es un gran hito. Nuestros CubeSats son saludables y funcionan correctamente. Estamos deseando verlos viajar aún más lejos ", dijo Andy Klesh, ingeniero jefe de MarCO en la JPL (Jet Propulsion Laboratory) en Pasadena.

La primera fotografía de la Tierra y la Luna desde una distancia de más de 1 millón de kilómetros pudo ser tomada por la cámara de ojo de pez de este CubeSat, que se encuentra camino de Marte. La imagen no solo demuestra la capacidad de obtener fotografías, sino que verifica la buena trayectoria y además el buen estado de muchos de sus componentes.

 

12 de mayo de 2018, no hay noticias sobre el estatus de la nave InSight y de sus acompañantes los MarCO A&B, lo cual son buenas noticias. Pero si que se ha hecho público un video y por lo tanto imágenes del momento final antes de abandonar la Tierra por parte de esos vehículos. Minutos después del lanzamiento el cohete Atlas 5 y sobre todo su etapa superior Centaur catapultaban a la InSight de 800 millones de $ hacia un trayectoria marciana, con el fin de estudiar su interior y su historia térmica. En la secuencia se puede apreciar lo visto por la cámara de popa de la Centaur, donde se observa el motor RL-10 extinguido por la operación de MECO (Main Engines Cut Off) y posteriormente, la cámara de proa enfocando a la propia InSight separándose de la Centaur.

A partir de ese momento le quedan seis meses y medio de viaje para llegar a Elysium Planitia el 26 de noviembre próximo.

 

6 de mayo de 2018, vaya por delante que la salud de la nave InSight es perfecta, según han manifestado los ingenieros de la JPL (Jet Propulsion Laboratory) el ingenio se está comunicando con las antenas de la DSN (Deep Space Network) para enviar el estado de sus dispositivos y todo parece dentro de la más absoluta normalidad.

Hoy la gran noticia es que ambos MarCO (A&B) han remitido una señal preconcebida que decía “POLO”, lo cual significa que se estaban cumpliendo los protocolos de activación de sus sistemas. Estos dos CubeSats son muy sencillos (unos 15 kilogramos cada uno o 18 millones de $) y antes de proceder a su trabajo en la travesía de crucero han de asegurar que les llega suficiente energía solar, para activar los dispositivos y poner en marcha su trabajo. Se espera que un par de semanas puedan estar al 100% operativos, pero su gran trabajo será el 26 de noviembre, cuando la InSight con sus 694 kilogramos tenga los temidos “7 minutos de terror”, en la entrada a la atmósfera de Marte y los MarCO deban retransmitir la operación en tiempo real hacia la Tierra.

Por cierto, unos de los primeros en felicitar a ingenieros y responsables de la misión de InSight ha sido el flamante administrador de la NASA James F. Bridenstine, el cual fue refrendado por el senado de los Estados Unidos como cabeza visible de todos los proyectos de la agencia espacial de los Estados Unidos.

 

5 de mayo de 2018, se avisó y así fue, la niebla prácticamente ocultaba al cohete Atlas 5 (401) en la rampa SLC-3E de Vandenberg, la cuenta atrás se iba consumiendo sin contratiempos. Poco antes del momento cero aparecieron unas luces amarillas en las consolas de los controladores, después de unos minutos de deliberación no se les dio importancia, el reloj seguía caminando hacia el momento cero.

Como estaba previsto a las 11:05 GMT el cohete portador encendía sus motores RD-180 y comenzaba la subida inmerso en una espesa niebla la InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) estaba camino de su órbita provisional. A los pocos minutos y gracias a aviadores con permiso se podía observar al Atlas sobre la niebla y las nubes de California, sobre el Océano Pacífico, todo se desarrollaba de forma nominal. Pasados los 93 minutos de vuelo y gracias a las dos igniciones de la etapa superior Centaur la nave InSight se encontraba en la ruta hacia el planeta rojo, junto con ella también se había confirmado que ambos MarCO el A y B estaban volando tras la nave principal.

Minutos después de lo relatado anteriormente se verificaba que InSight se había puesto en contacto con las antenas del DSN (Deep Space Network), ahora hay que comprobar si los dos CubeSats han hecho lo propio, solo resta un viaje de 483 millones de kilómetros hasta llegar el 26 de noviembre de este año, cuando InSight tenga su segunda y más importante prueba de fuego, entrar en Marte y resistir su aterrizaje. 

 

4 de mayo de 2018, bueno, ha pasado mucho tiempo incluido aquel retraso de dos años, desde 2016 hasta hoy por problemas en el instrumento Seismic Experiment for Interior Structure (SEIS), pero la nave InSight se encuentra en perfectas condiciones y en la proa del cohete Atlas 5 401, mañana es el día decisivo para su lanzamiento hacia Marte.

Hoy ha comenzado la cuenta atrás oficial de los técnicos de la JPL (Jet Propulsion Laboratory) que ha de culminar a las 11:05 GMT del día 5 de mayo, si por cualquier causa se tuviera que suspender el disparo la ventana de lanzamiento podría llegar hasta el 8 de junio, siempre llegando el ingenio sobre Elysium Planitia el 26 de noviembre de este mismo 2018.

Como se puede ver en esta imagen del centro de Vandenberg, cuando la ojiva iba ser izada sobre el portador, el único problema que se puede presentar es el de la niebla. Según el parte meteorológico hay un 80% de probabilidades que la visibilidad esté fuera de límites, entre tan solo 1000 a 2000 metros. Según se ha manifestado, este aspecto de la visibilidad podría no impedir el lanzamiento, siempre que hubieran disponibles otros métodos de seguimiento visual, como pueden ser instrumentos infrarrojos, seguimiento mediante aviones especializados, etc.. Lo que sí provocaría es que los espectadores reunidos a las 04:05 hora de California no pudieran ver absolutamente nada del momento más espectacular.

Este será el primer lanzamiento de la historia de vuelos interplanetarios que partirá de la costa oeste de los Estados Unidos, la trayectoria de InSight está calculada hacia el sur, por lo tanto se espera que se pueda seguir la estela del disparo desde la California sur, la Baja California y la costa oeste del propio México. 

 

1 de mayo de 2018, la alarma ha aparecido en la base de lanzamientos de Vandenberg, los ingenieros de la JPL (Jet Propulsion Laboratory) han solicitado toda clase de datos de los controles de calidad de la coraza térmica de la nave marciana InSight.

Esto sucede a raíz de la detección de unas fisuras en la coraza en construcción del futuro rover Mars Rover 2020, que tiene previsto su disparo al planeta rojo en julio de 2020. Los responsables que participaron en una revisión de preparación de vuelo, dieron el visto bueno a los equipos terrestres para continuar los preparativos de lanzamiento de InSight en la Base Aérea Vandenberg en California, manteniendo la misión programada para despegar en un cohete Atlas 5 el sábado a las 11:05 GMT(Greenwich Mean Time).

El módulo de aterrizaje InSight lleva una cubierta de protección térmica de aproximadamente la mitad del tamaño del escudo térmico de la Mars Rover 2020, y con diferencias de diseño clave, pero InSight fue construido por Lockheed Martin, el mismo contratista a cargo del escudo térmico de la Mars Rover 2020. "Nuestro escudo térmico no es muy similar al de Mars Rover 2020, pero, por supuesto, usamos algunos de los mismos procesos y algunos de los mismos diseños", dijo Bruce Banerdt, investigador principal de InSight en la JPL (Jet Propulsion Laboratory). “Cuando tuvieron ese problema, volvimos, revisamos todos nuestros datos de prueba y nos aseguramos de que las pruebas que hicimos fueran las adecuadas y que, presumiblemente, hubieran encontrado el mismo tipo de problema”.

Los equipos de tierra no pudieron hacer otra inspección del escudo térmico de 2,67 metros de InSight porque la nave espacial ya estaba en la configuración de lanzamiento. La nave espacial se encapsuló dentro del carenado de la carga útil del cohete Atlas 5 el 16 de abril, y luego se montó encima del lanzador el 23 de abril. 

 

23 de abril de 2018, la nave espacial marciana InSight ya se encuentra a 57 metros de altura, es decir ha sido colocada en la proa del cohete portador Atlas 5 y dentro de la ojiva de protección.

Encerrado dentro de la cubierta metálica del Atlas 5 de 4,2 metros de diámetro, la nave espacial InSight fue transferida desde una instalación de procesamiento de carga Astrotech al Space Launch Complex 3-East en Vandenberg. Una grúa levantó la punta de la sonda del cohete Atlas 5 protegido dentro del pórtico móvil de la plataforma de lanzamiento, y los técnicos combinaron la carga sobre el escenario superior Centauro del Atlas 5.

El montaje final del cohete Atlas 5 es uno de los últimos pasos importantes antes del lanzamiento. Los ingenieros verificarán las conexiones eléctricas entre el lanzador y su carga en una serie de pruebas durante los próximos días, configurando las revisiones finales de preparación la próxima semana y el inicio de los preparativos de la cuenta regresiva la noche del viernes 4 de mayo con la retracción del móvil torre de servicio en la plataforma de lanzamiento SLC-3E.

La misión de casi 1.000 millones de $, financiada principalmente por la NASA con contribuciones de Francia y Alemania, tiene hasta el 8 de junio para lanzarse desde Vandenberg, cuando las posiciones cambiantes de la Tierra y Marte en el Sistema Solar hacen posible un viaje directo. 

 

8 de abril de 2018, el módulo de aterrizaje InSight está preparado para su lanzamiento en las próximas semanas en la Base de la Fuerza Aérea Vandenberg en California, todo listo para su lanzamiento sobre un cohete Atlas 5 que ha de despegar en las horas previas al amanecer del 5 de mayo.

La nave espacial construida por Lockheed Martin completó una serie de revisiones desde que llegó a Vandenberg, una base militar ubicada al noroeste de Los Ángeles, el 28 de febrero. Los ingenieros quitaron el escudo térmico del aterrizador InSight para pruebas finales y carga de combustible. Con combustible para sus propulsores de control y cohetes de aterrizaje cargados a menos de cuatro semanas, los ingenieros de la instalación de procesamiento de astronaves de Vandenberg volverán a colocar el escudo térmico, levantarán la nave espacial sobre la conexión de carga útil del Atlas 5 y posteriormente la encapsularán dentro de la cubierta nasal del portador.

InSight tiene hasta el 8 de junio para ser lanzado desde Vandenberg, cuando las posiciones siempre cambiantes de la Tierra y Marte en el Sistema Solar hacen posible un viaje directo. Las oportunidades de lanzamiento en Marte llegan una vez cada 26 meses. El módulo de aterrizaje llegará a Marte el 26 de noviembre, independientemente que la fecha de lanzamiento sea el 5 de mayo o el 8 de junio.

InSight se dirigirá a una amplia llanura cerca del ecuador marciano con abundante luz solar durante todo el año. Los funcionarios seleccionaron el sitio de aterrizaje en Elysium Planitia por su seguridad: hay pocas laderas empinadas o enormes rocas. Bruce Banerdt, investigador principal de InSight en la JPL (Jet Propulsion Laboratory), lo llama "el mayor estacionamiento de Marte". Ninguna misión ha aterrizado en Elysium Planitia antes, pero el rover Curiosity de la NASA, la última nave estadounidense que aterrizó en Marte en 2012, está explorando el Cráter Gale a casi 600 kilómetros al sur.

 

2 de abril de 2018, cuando apenas queda un mes para el lanzamiento de la nave InSight, el módulo de descenso se encuentra en los hangares de la base de lanzamiento en Vandenberg, pero es que sus compañeros de viaje están todavía en los laboratorios de la JPL (Jet Propulsion Laboratory), si efectivamente, me refiero a los CubeSats MarCO-A y MarCO-B (Mars Cube One).

Estos pequeños y gemelos ingenios serán los primeros del genero CubeSats en abandonar la influencia terrestre para llegar al espacio profundo, serán los guardianes de la nave principal InSight pero a miles de kilómetros por detrás. Como se explicó en la parte de descripción de la misión, ambos MarCO tendrán la responsabilidad de retransmitir el momento crucial de la nave InSight cuando se produzca la entrada, descenso y aterrizaje en Marte.

En estos momentos están siendo comprobados en Pasadena antes de enviarlos a Vandenberg, donde serán instalado en la parte trasera de la fase Centaur del cohete portador Atlas V 401. Una vez liberado InSight, los MarCO harán lo propio, primero MarCO-A, después el Centaur girará 180º y se dejará en el espacio MarCO-B.

Estos CubeSats tienen unas medidas de 36.6 x 24.3 x 11.8 centímetros, con una masa de 14 kilogramos. Llevan consigo dos tipos de comunicaciones Banda-X y UHF (Ultra High Frequency) y sus pequeños paneles solares pueden generar desde 35 vatios cuando estén cerca de la órbita terrestre hasta 17 vatios en las cercanías de Marte. Como se dijo en su momento los MarCO no están preparados para entrar en órbita marciana, sino que se perderán, una vez finalizado su trabajo, en una órbita solar.

 

8 de marzo de 2018, sabemos que la nave InSight se encuentra en las dependencias de la JPL (Jet Propulsion Laboratory) en Vandenberg, California, pero unos cientos de kilómetros más abajo, a las afueras de Los Angeles la propia JPL dispone de un modelo del Lander con el fin de realizar las comprobaciones de maniobrabilidad cuando InSight se encuentre sobre la superficie marciana. Ingenieros y científicos tienen una réplica de InSight con el fin de usar este banco de pruebas, para simular todas las funciones de la nave espacial, preparándose para cualquier escenario que pueda encontrar una vez que toque el Planeta Rojo.

El banco de pruebas de JPL para el módulo de aterrizaje se asienta sobre pilas de granito triturado en una instalación llamada In-Situ Instrument Lab. Este granito simula una mezcla de arena y grava que se encuentra en la superficie de Marte, pero tiene la ventaja de no tener polvo. Las patas del banco de pruebas se levantan o bajan para probar las operaciones en un área de aterrizaje irregular con hasta 15 grados de inclinación.

Toda esta práctica debería dar sus frutos con una nueva ciencia increíble. InSight será la primera misión dedicada a explorar el interior profundo de Marte, incluidos su núcleo y manto. Los datos que recopile podrían ayudar a los científicos a comprender cómo se formaron por primera vez todos los planetas rocosos, incluidos Marte y la Tierra. 

 

28 de febrero de 2018, la noticia de hoy la tengo vista y todos nosotros también, me acuerdo del 15 de diciembre de 2015, cuando la nave InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) llegó al centro de lanzamientos de Vandenberg para preparar su lanzamiento. Luego se suspendió hasta el año 2018 por problemas técnicos de su instrumento Seismic Experiment for Interior Structure (SEIS).

Pues bien, hoy de nuevo el mismo navío ha hecho el mismo recorrido dentro de un C-17, para llegar al mismo lugar. La nave espacial InSight de la NASA llegó a la Base Aérea Vandenberg en el centro de California, para comenzar los preparativos finales para un lanzamiento en mayo. La nave espacial fue enviada desde Lockheed Martin Space, Denver. El período de lanzamiento de InSight se inicia el 5 de mayo y continúa hasta el 8 de junio. InSight será la primera misión que busque profundamente en la superficie marciana, estudiando el interior del planeta escuchando los terremotos y midiendo la producción de calor del planeta. También será la primera nave espacial planetaria que se lance desde la costa oeste.

En la instalación de procesamiento de carga útil de Astrotech en Vandenberg, InSight pronto será eliminado de su contenedor de envío, el primero de varias operaciones restantes para prepararlo para su lanzamiento. Más adelante la próxima semana, la nave espacial comenzará las pruebas funcionales, para verificar su estado de salud después del vuelo desde Colorado. Después de eso, el equipo cargará el software de vuelo actualizado y realizará una serie de pruebas de preparación para la misión. Estas pruebas incluyen todo el sistema de vuelo de la nave espacial, los instrumentos científicos asociados y el sistema de datos terrestres.

 

23 de enero de 2018, se hacía esperar pero comienzan a llegar nuevas publicaciones de los preparativos para el lanzamiento de la nave InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) con destino a Marte.

La próxima misión de la NASA a Marte pasó el martes una prueba clave, extendiendo los paneles solares que alimentarán la nave espacial InSight una vez que aterrice en el planeta rojo este noviembre. "Esta es la última vez que veremos la nave espacial en configuración de aterrizaje antes de que llegue al planeta rojo", dijo Scott Daniels, gerente de Lockheed Martin InSight Assembly. "Todavía hay muchos pasos que debemos dar antes del lanzamiento, pero este es un hito crítico antes de enviarlo a la Base Aérea Vandenberg en California". La ventana de lanzamiento de InSight se abre en mayo.

Los paneles alimentarán InSight durante al menos un año marciano (dos años terrestres) para la primera misión dedicada al estudio del interior profundo de Marte. Además de la prueba del panel solar, los ingenieros agregaron un toque final: un microchip inscrito con más de 1,6 millones de nombres enviados por el público. Se une a un chip que contiene casi 827,000 nombres que fue pegado a la parte superior de InSight en 2015, sumando un total de aproximadamente 2,4 millones de nombres que van a Marte. Las fichas se inscribieron en el Microdevices Laboratory de JPL (Jet Propulsion Laboratory), que ha añadido nombres e imágenes a varias naves espaciales, incluidos los rovers Spirit, Opportunity y Curiosity. Cada personaje en los microchips InSight tiene solo 400 nanómetros de ancho. Compara eso con un cabello humano, de 100.000 nanómetros de ancho, o un glóbulo rojo, de 8,000 nanómetros de ancho.

 

3 de noviembre de 2017, hoy no hablaremos de lo que es propiamente la misión de InSight, sino de un hecho que comenzó allá por el año 2015 y que se suspendió cuando se aplazó el lanzamiento de la nave hacia Marte. Me estoy refiriendo a la posibilidad que personas de todo el mundo pudieran obtener la virtual “tarjeta de embarque” hacia el planeta rojo. El que escribe fue uno de los primeros en conseguirla, pero la JPL (Jet Propulsion Laboratory) volvió a abrir esa posibilidad hace unos meses, la cual finaliza a principios de 2018.

En estos momentos ya se han recibido 2,429,807 nombres que serán grabados en un chip y acoplado a la estructura de InSight, el cual ha de ser lanzado al espacio el 5 de mayo del año próximo.

 

16 de septiembre de 2017, como la nave InSight tiene previsto un estudio completo de la superficie marciana mediante sismómetros y otros instrumentos, creo que la noticia aparecida estos últimos días le corresponde a esta misión ser objeto de publicación.

Un nuevo mapa del espesor de la corteza de Marte muestra menos variación entre las regiones más gruesas (rojo) y las regiones más delgadas (azul), en comparación con la cartografía anterior. Esta vista se centra en Valles Marineris, con Tharsis Montes cerca del terminador a su oeste. El mapa se basa en el modelado del campo de gravedad del planeta rojo por científicos en el Goddard Space Flight Center de la NASA en Greenbelt, Maryland. El equipo encontró que globalmente la corteza de Marte es menos densa, en promedio, de lo que se pensaba anteriormente, lo que implica pequeñas variaciones en el espesor de la corteza.

Una menor densidad probablemente significa que al menos parte de la corteza de Marte es relativamente porosa. En este punto, sin embargo, el equipo no puede descartar la posibilidad de una composición mineral diferente o quizás una corteza más delgada.

Los investigadores analizaron la densidad de la corteza marciana, estimando que la densidad promedio es de 2.582 Kg./m3. Eso es comparable a la densidad media de la corteza lunar. Típicamente, la corteza de Marte se ha considerado por lo menos tan densa como la corteza oceánica de la tierra, que es cerca de 2.900 Kg./m3.

El nuevo valor se deriva del campo gravitatorio de Marte, un modelo global que puede extraerse de los datos de seguimiento satelital utilizando sofisticadas herramientas matemáticas. El campo de gravedad para la Tierra es extremadamente detallado, porque los conjuntos de datos tienen una resolución muy alta. Estudios recientes de la Luna realizados por el Laboratorio de Recuperación de Gravedad y el Laboratorio Interior de la NASA, o GRAIL, también proporcionaron un mapa de gravedad preciso. La estimación resultante de la densidad de la corteza lunar coincide esencialmente con el resultado de GRAIL de 2.550 Kg./m3. Por tal razón los científicos creen que el valor real estaría muy próximo al calculado recientemente.

Los investigadores señalan que se espera que la misión InSight, proporcione el tipo de medidas que podrían confirmar su hallazgo. Esta misión del Programa Discovery, programada para su lanzamiento en 2018, colocará un módulo geofísico en Marte para estudiar su interior profundo.

 

28 de agosto de 2017, hemos tenido que esperar un año, pero la espera se me antoja muy buena. La Lockheed Martin ha ido a sus trasteros y ha desempolvado la nave InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport), es decir de nuevo se pone en marcha el proyecto suspendido durante 2016.

Durante este verano los ingenieros de la Lockheed Martin han comenzado a instalar los instrumentos que estaban a disposición del vehículo, incluido el Seismic Experiment for Interior Structure (SEIS) y que fue el culpable del retraso por dos años del lanzamiento de esta misión. Por lo tanto, y en principio, el próximo 5 de mayo de 2018 y desde la base espacial en Vandenberg (California) un Atlas 5 tendrá la responsabilidad de colocar en trayectoria marciana a este nuevo ingenio.

Una vez implementado completamente InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) será pasto de las duras pruebas de radiaciones, vibraciones y choque térmico, operaciones necesarias para que pueda llegar a Marte a finales del mes de noviembre de 2018. 

Por otro lado, y ya que hablamos de Marte, responsables de la NASA sobre futuros proyectos relacionados con el planeta rojo han presentado lo que puede ser una nueva vuelta de tuerca en la exploración de ese planeta. Recordemos que el siguiente vehículo en llegar a la superficie de Marte debe ser el, por ahora llamado Mars Rover 2020, un rover similar al actual Curiosity pero mejorado y con más prestaciones, el siguiente paso puede ser el que llegue a la superficie marciana recoja muestras y las devuelva a la Tierra.

La idea de la misión aun es muy incipiente, pero para la ventana de 2026 podríamos ver al llamado MAV(Mars Ascent Vehicle), es decir un módulo de descenso con capacidad de recoger muestras sin automoción y una parte capaz de elevarse. El siguiente paso no está definido, si la parte de ascenso iría directamente a la Tierra, a una órbita marciana donde se acoplaría a otra nave superior con la carga de muestras y esta sería la que volvería a la Tierra o hasta se baraja la posibilidad de un disparo directo desde la superficie de Marte hacia una órbita lunar y la recogida del material por parte de astronautas en la nave Orion.

En cuanto a las muestras recogidas de suelo marciano hay dos opciones, la primera es que el módulo de descenso MAV tenga sus propios recursos para la obtención de muestras, pero la que tiene más posibilidades es otra opción hibrida y mucho más productiva. Sepamos que el Mars Rover 2020 tiene previsto una recogida de muestras y análisis de las mismas, pero por otro lado ciertas muestras se irán coleccionando en viales que guardará dentro de su estructura, es decir muestras de muchos y distintos lugares. La opción más plausible es que MAV aterrice cerca de donde estuviere el Mars Rover 2020 y el propio rover con su brazo robotizado depositara las muestras en el módulo de ascenso. Si por cualquier motivo en el año 2026 el Mars Rover 2020 no estuviera activo, el MAV seria portador de algún tipo de pequeño rover con sistema telescópico de brazo robotizado para coger el mismo los viales del Mars Rover 2020 y llevarlos a la fase de ascenso.

En fin, queda tiempo y seguro que veremos cambios en el perfil de esta futura misión, siempre teniendo en cuenta que estamos hablando de un proyecto económicamente de gran envergadura, que al final será quien determine como será o no será. 

 

28 de marzo de 2017, cuando ha pasado un año de la suspensión temporal de este proyecto, se puede decir que la construcción del navío marciano vuelve a la vida. Con la intervención de la JPL (Jet Propulsion Laboratory), SEIS ha sido rediseñado y resiste las extremas pruebas a las que ha sido sometido, por lo tanto la nueva fecha de lanzamiento, 5 de mayo de 2018, está en vigor.

A medida que avance este 2017 iremos observando como InSight sale del trastero al que fue enviado y se aceleran las operaciones de preparación para su lanzamiento, que será gracias al concurso del Un Atlas 5 del ULA (United Launch Alliance). Pero esta tardanza ni ha salido gratis, los 26 meses de demora han significado un aumento del costo del proyecto de 153.8 millones de $, lo cual hace que toda la misión tenga un presupuesto actualizado de 800 millones de $. 

 

2 de septiembre de 2016, la NASA ha aprobado el presupuesto oportuno para que la nave InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) parta hacia Marte el 5 de mayo de 2018. En estos momentos el costo de este proyecto es de 528 millones de $, de los inicialmente previstos de 675 millones de $, con el aplazamiento y los trabajos que hay que desarrollar, aun restan 153.8 millones de $, lo cual no va a afectar a los programas previstos por la NASA en el periodo 2017-2020.

 

9 de marzo de 2016, poco ha durado la incertidumbre, la NASA ha comunicado que no renuncia a enviar los 350 kilogramos de la InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) a Marte para la ventana de 2018. Después de varios días de deliberaciones y de evaluar los pros y contras la agencia espacial de los Estados Unidos ha determinado que el 5 de mayo de 2018 se debe proceder al disparo de este ingenio marciano y que deberá llegar a la superficie el 26 de noviembre siguiente. Para ello ha aconsejado que se debe rediseñar el Seismic Experiment for Interior Structure (SEIS), y sobre todo hacerlo más resistente a las entradas de presión de la cápsula que debe ir a un vacío extremo. Con la aceptación de esta misión de rebote se ha salvado la carga secundaria que era la de llevar a las cercanías de Marte una docena de CubeSats para realizar trabajos científicos paralelos.

Según el comunicado, la nave volverá a California durante el año 2017 para comenzar de nuevo la implantación de todos los instrumentos y las pruebas precisas para que pueda ir a estudiar algún lugar de la llamada Elysium Planitia marciana.

 

4 de marzo de 2016, han pasado muchas semanas desde que se cancelara la misión de InSight, pero la NASA ha hecho un comunicado por el cual “en breve espacio de tiempo”, decidirá si suspende totalmente el proyecto, o bien lo traslada a la siguiente ventana de lanzamiento marciano, el año 2018. El fondo de la cuestión son los 150 millones de $ que se han de invertir a parte de los 525 millones de $ ya consumidos. En principio el costo total del vuelo y su seguimiento estaba valorado en 625 millones de $, por lo tanto el dispendio económico se tendría que ampliar. Además hay otro problema añadido, y es que para esas fechas la agencia de los Estados Unidos tiene más proyectos previstos, por lo tanto se podrían ver modificados logística y económicamente.

 

27 de diciembre de 2015, cuando la nave InSight descansa en los almacenes de la Lockheed Martin Space System, esperando la decisión sobre su futuro, los responsables de la NASA en general y de los ingenieros del proyecto en particular, han manifestado que este vuelo podría llevarse a cabo durante la campaña marciana del 2018. Es decir, que si en un principio InSight tenía que acompañar a la ExoMars 2016, ahora lo podría hacer con la ExoMars 2018, pero aun no está muy claro.

Lo que sí ha transcendido es el motivo de la suspensión, el instrumento Seismic Experiment for Interior Structure (SEIS) debía tener un vacío nominal de una millonésima de bar, aunque hubiera podido trabajar perfectamente con una cienmilésima, los técnicos del Centre National D’Etudes Spatiales (CNES) consiguieron tan solo una diezmilésima, pero es que a los pocos días la presión en el interior de esa cápsula aumentó hasta una cincomilésimas de bar, imposible, en esas condiciones los sensores sísmicos no hubieran podido recoger los datos para los cuales fueron diseñados. Según los técnicos franceses la solución podría estar lista en un par de meses, por lo tanto esperan que la misión no se suspenda definitivamente y pueda comenzar en mayo de 2018.

 

22 de diciembre de 2015, a veces pasa,  pocas veces, pero ha ocurrido, la NASA ha cancelado, ha suspendido la misión de InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport).

Se estaba pendiente que en el Centre National D’Etudes Spatiales (CNES) pudieran reparar a tiempo el problema de su instrumentos Seismic Experiment for Interior Structure (SEIS), precisamente creían que tenían identificado el lugar donde existía una fuga en el compartimiento de los tres sismógrafos, pero no ha sido posible. Ayer se efectuó una prueba a -45ºC del sistema y se volvió a repetir la entrada de presión cuando este sistema ha de trabajar en el casi vacío absoluto. Comunicada la situación a los responsables al otro lado del Océano Atlántico, la NASA ha tenido que adoptar una resolución que a nadie le ha gustado, InSight no partirá hacia Marte en el mes de marzo de 2016, no hay tiempo para solucionar este problema. Lo que no se conoce si está cancelación es definitiva o se podrá intentar en la ventana de lanzamiento del año 2018, como sabemos los vuelos a Marte tienen periodos de tiempo satisfactorios cada 26 meses. Según los responsables la decisión se ha de tomar en los próximos meses, pues este proyecto tenía un presupuesto de 675 millones de $ y hasta el momento ya se habían invertido 525 millones de $, por lo tanto estaremos a la espera de conocer la decisión final.

 

17 de diciembre de 2015, la nave, o parte de la nave InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) está ya en la base de Vandenberg en California, para los preparativos de su lanzamiento entre los días 4 y 30 de marzo de 2016. En realidad los técnicos están pendientes de las pruebas de estanqueidad que se han de realizar en las dependencias del Centre National D’Etudes Spatiales (CNES) para verificar que las fugas en Seismic Experiment for Interior Structure (SEIS) se han solucionado, posteriormente este instrumento será remitido a Vandenberg para su instalación en el vehículo.

Otro de los momentos emotivos de esta misión ha sido cuando los técnicos de la Lockheed Martin Space System han incorporado a la estructura de la nave el microchip de 8 mm2, con los 826.923 nombres propios de personas en todo el mundo que han querido estar presentes en la superficie de Marte, a partir del 28 de septiembre del año próximo, incluido el que escribe.

 

3 de diciembre de 2015, todo estaba previsto para la integración total de la nave InSight (Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport), cuando desde Francia se avisó de que se había de detener este trabajo por un problema importante en el instrumento Seismic Experiment for Interior Structure (SEIS). Este dispositivo es un conjunto de tres sismómetros instalados en el interior de una cámara de vacío, al hacer unos controles los técnicos franceses se percataron que la cápsula tenía una fuga, es decir entraba aire ambiente.

Los cálculos indican que este fallo podrá ser subsanado en el plazo de unas semanas y SEIS será remitido a los Estados Unidos, para acoplarlo al conjunto de la nave y todo el vehículo enviarlo a Vandenberg, lugar desde donde partirá a Marte en próximo mes de marzo.

 

19 de agosto de 2015, como es habitual en estos proyectos dependientes de la NASA, los responsables de la empresa constructora del vehículo han querido que todo aquel que desee participe con su nombre en el proyecto. Por tal motivo se ha abierto la posibilidad de que tu nombre este inscrito en un chip que llevara InSight a Marte, y como en otras ocasiones anteriores el que escribe ha querido participar.