LA  CONQUISTA DEL ESPACIO un trabajo de José Oliver Sinca

  DESARROLLO: NUEVOS PROYECTOS NUEVOS RETOS 

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Jose Oliver ENCICLOPEDIA DE LA ASTRONAUTICA  

 

UN PRESENTE QUE HA DE SER FUTURO

 

15 de enero de 2018, en estos momentos todavía no se ha producido el esperado momento de la ignición estática de los 27 motores Merlín 1D en la rampa de lanzamiento 39A, por parte del nuevo lanzador Falcón Heavy. Pero es que la historia desde el pasado 2 de enero ha estado llena de misterio, por su parte la SpaceX no ha hecho ningún comunicado oficial de todas las operaciones que se han sucedido desde entonces.

El pasado 9 de enero de nuevo el Falcón Heavy volvió a ser izado en posición vertical en la 39A, todo hacia pronosticar el inicio de la prueba estática. Se llegó a comunicar que el inicio de esta ignición de 15 segundos estaría comprendida entre las 18:00 y las 00:00 GMT(Greenwich Mean Time) del día siguiente.

El mismo día 10 de enero se suspendió esa prueba posponiéndola hasta la jornada posterior del día 11. En ese día 11 de enero sí que se pudo observar la presencia de vapores alrededor del Falcón Heavy, lo cual indicaba que los líquidos criogénicos se estaban cargando en el portador. Pocos minutos después los vapores desaparecieron, lo cual indicaba que por cualquier motivo se había suspendido la transferencia de oxígeno líquido y keroseno RP-1 al misil.

El 12 de enero se puso al Falcón Heavy en posición horizontal, lo cual significa que algo no había funcionado correctamente y los ingenieros de SpaceX estaban intentando su solución.

El 13 de este mes, de nuevo Falcón Heavy se sitúa en posición vertical, se filtra la noticia que la prueba de los motores podría tener lugar mañana sobre las 21:00 GMT.

14 de enero, nada de nada, se sospechan ciertos vapores que emanan de la 39A, pero al final no hay señales de la prueba estática.

15 de enero, mínimo comunicado de la SpaceX donde se reconocía que el pasado jueves 11 de enero se comenzaron a llenar de combustible los tanques de los tres cuerpos del Falcón Heavy, pero problemas surgidos aconsejaron la suspensión del llamado “Hot Fire”. La nueva fecha y hora para proceder a esta prueba importante es el martes 16 de enero a las 21:00 GMT.

Algunas pruebas adicionales se han producido en la plataforma de lanzamiento desde entonces, pero el lanzamiento crítico de la prueba estática previa al lanzamiento se ha retrasado varias veces. Según noticias no oficiales SpaceX tiene la intención de lanzar al espacio el Falcón Heavy a finales de este mes, aunque todo dependerá de cuando se produzca el encendido estático y el resultado del mismo.

 

2 de enero de 2018, después de ser izado en la rampa de lanzamiento 39A, los ingenieros de SpaceX estuvieron haciendo pruebas de su gran cohete Falcón Heavy durante 24 horas. Llegada la noche volvieron a poner a Falcón Heavy en posición horizontal para introducirlo en el hangar de la compañía, situado a pocos metros del lugar de disparo.

Poco o nada se sabe, a ciencia cierta, de la cronología para su primer vuelo, lo único que se puede sospechar es que en los próximos días Falcón Heavy tendrá que hacer un encendido estático de sus 27 motores Merlín 1D en la misma rampa y que al menos una semana después se produciría el lanzamiento inaugural de esta mastodóntica maquina.

Lo que sí ha hecho SpaceX es publicar una imágenes oficiales y cercanas del Falcón Heavy tomadas mediante un Dron alrededor del LC-39A.

 

28 de diciembre de 2017, esto se pone muy interesante para finalizar el año, el cohete de SpaceX Falcón Heavy ha recorrido el trayecto desde su hangar y se ha izado en la rampa 39A del Kennedy Space Center.

Se espera que los ingenieros de SpaceX realicen una prueba de ajuste y completen otras pruebas en la rampa 39A esta semana, seguidas de un encendido de todos los 27 motores de primera etapa poco después del Día de Año Nuevo. La compañía no ha establecido una fecha objetivo para el primer despegue del Falcon Heavy, pero los funcionarios dicen que el lanzamiento está previsto en enero, unos días después del encendido estático.

El lanzamiento de la prueba inaugural del Falcón Heavy tendrá una carga útil ficticia a bordo, pero SpaceX ha preparado un pasajero más llamativo y más colorido, que las placas repetitivas y el lastre de agua llevado a cabo en los vuelos de prueba previos de los nuevos lanzadores pesados. El fundador y jefe de SpaceX, Elon Musk, decidió colocar uno de sus Tesla Roadster a bordo del Falcon Heavy, una creación de color rojo cereza de la compañía de automóviles eléctricos de Musk. El Falcon Heavy intentará darle al automóvil la velocidad suficiente para escapar de la gravedad de la Tierra, enviándolo a una órbita solar heliocéntrica que lo llevará a una distancia aproximada de Marte del Sol.

Cuando no se recuperen los elementos de su primera etapa, Falcon Heavy de SpaceX podrá llevar 63,800 kilogramos a una órbita baja de la Tierra, cuando se lance hacia el este desde Cabo Cañaveral, donde los cohetes reciben un aumento de velocidad de la rotación de la Tierra. Si el lanzamiento contempla recuperar los tres cuerpos de la fase inicial, la capacidad de colocar masas en órbita baja será de 54.400 kilogramos.

Para el vuelo inaugural del próximo mes, los dos impulsores laterales del Falcón Heavy, recuperados y modificados de los vuelos de Falcon 9 en 2016, se separarán y regresarán a la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral para efectuar aterrizajes casi simultáneos. El núcleo central, un acelerador de nueva construcción, se dirigirá hacia la plataforma flotante SpaceX en el Océano Atlántico.

Realmente estamos frente a un lanzamiento muy arriesgado, pero Elon Musk y sus ingenieros son muy audaces e intrépidos, saben que este lanzamiento solo tiene un 50% de posibilidades de llegar a la órbita. Según sus propias palabras el temor radica cuando se produzca el llamado Max Q, es decir, cuando el cohete pase por su máxima presión aerodinámica (sobre un minuto de vuelo). Al parecer no se ha podido reproducir exactamente el comportamiento del portador, de tres cuerpos, en el túnel de viento y todo se ha dejado en manos de los simuladores informáticos.

 

20 de diciembre de 2017, Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX, lanzó las primeras imágenes del cohete Falcon Heavy, mostrando el enorme acelerador de triple núcleo casi totalmente ensamblado dentro de su hangar en el bloque 39A del Kennedy Space Center, donde está programado despegar en enero.

Las tres imágenes publicadas en Twitter muestran los 27 motores Merlín 1D de Falcon Heavy montados en la parte posterior de tres primeras etapas modificadas del cohete Falcon 9 de SpaceX. Los motores alimentados con keroseno generarán hasta 2.31 millones de Kg. de empuje durante el lanzamiento, la mayor potencia producida por cualquier cohete que parta de Cabo Cañaveral desde el transbordador espacial.

Musk anunció a principios de este mes que el cohete inaugural Falcon Heavy llevará su "cereza de medianoche Tesla Roadster jugando a Space Oddity'" en una trayectoria de escape desde la Tierra hacia una órbita solar heliocéntrica que llegará hasta Marte. "Me encanta la idea de que un automóvil se desplace aparentemente sin fin a través del espacio y tal vez sea descubierto por una raza alienígena millones de años en el futuro", escribió Musk en Twitter.

"La cantidad de carga que estás poniendo a través de ese núcleo central es una locura,  porque tienes dos impulsores superpoderosos que también empujan ese núcleo central, así que tuvimos que rediseñar todo el fuselaje central", dijo Musk.

Después de completar el disparo, los aceleradores laterales se apagarán y saldrán del escenario principal, se darán la vuelta y descenderán hacia las plataformas de aterrizaje en la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, volviendo en formación para los “touchdown” casi simultáneos, en dos plataformas de concreto a unas decenas de metros de la playa. El cuerpo central acelerará y actuará con sus nueve motores durante más tiempo, una vez consumida se recuperará en la plataforma marina de SpaceX en el Océano Atlántico, mientras que la segunda etapa se activará en órbita.

Hablando ahora de un futuro más lejano, la NASA está seleccionando diversos proyectos interplanetarios y lunares para la década del 2020. En una reunión efectuada ayer mismo se han llegado a acuerdos para ir destinando fondos para el diseño previo. No sin la posibilidad que en el transcurso de los próximos años alguno de estos proyectos pueda quedar olvidado, en estos momentos la línea de trabajo es la siguiente:

La misión CAESAR (Comet Astrobiology Exploration SAmple Return) adquirirá una muestra del núcleo del cometa Churyumov-Gerasimenko, devolviéndola de forma segura a la Tierra. Los cometas están hechos de materiales de estrellas antiguas, nubes interestelares y el nacimiento de nuestro Sistema Solar. La muestra CAESAR revelará cómo estos materiales contribuyeron a la Tierra primitiva, incluidos los orígenes de los océanos de la Tierra y de la vida. Recordemos que 67P/Churyumov-Gerasimenko es el cometa donde descansa la sonda europea Rosetta con su Lander Philae.

Dragonfly es un aterrizador dual-quadcopter que aprovechará el entorno en Titán para volar a múltiples ubicaciones, a cientos de kilómetros de distancia, para muestrear materiales y determinar la composición de la superficie, para investigar la química y habitabilidad orgánica de Titán, monitorear las condiciones atmosféricas y de superficie. Estudiar accidentes geográficos e investigar procesos geológicos, realizando estudios sísmicos.

 

La NASA también anunció la selección de dos conceptos de misión que recibirán fondos de desarrollo de tecnología para prepararlos para futuros concursos de misiones.

Enceladus Life Signatures and Habitability (ELSAH), el concepto de misión de ELSAH recibirá fondos para desarrollar técnicas rentables que limiten la contaminación de naves espaciales y, por lo tanto, permitan mediciones de detección de vida en misiones con costos limitados. El investigador principal es Chris McKay del Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California, y el centro administrador de la NASA es Goddard.

Venus In situ Composition Investigations (VICI), liderado por Lori Glaze en Goddard, el concepto de la misión VICI desarrollará aún más el elemento de Venus y la cámara de mineralogía para operar bajo las duras condiciones del planeta. El instrumento utiliza láseres en un módulo de aterrizaje para medir la mineralogía y la composición elemental de las rocas en la superficie de Venus.

 

15 de diciembre de 2017, este año finalizará con dos pruebas importantes de cara al futuro de la nave Orion y su lanzador SLS (Space Launch System). en primer lugar el día 13 de diciembre se probó el motor RS-25 en las nuevas condiciones de lanzamiento y posteriormente hoy mismo se ha hecho lo propio con el sistema de paracaídas que ha de llevar a Tierra a la cápsula Orion.

Los ingenieros de la NASA culminaron un año de pruebas con un “fuego caliente” del motor RS-25 en el Stennis Space Center cerca de St. Louis, Miss. La prueba de 400 segundos en el Stand de Prueba A-1 fue una Prueba "verde" de un controlador de vuelo RS-25. Marcó la octava prueba RS-25 del año y el sexto controlador de vuelo para ser utilizado para su uso en el nuevo vehículo del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la NASA. El motor también incluía una gran parte impresa en 3D programada para su uso en futuros motores de vuelo RS-25. La pieza, un conjunto acumulador de Pogo del tamaño de una pelota de playa, es una pieza compleja de hardware, que actúa como un amortiguador para minimizar las vibraciones y oscilaciones causadas por los propulsores a medida que fluyen entre el vehículo y el motor.

Los informes iniciales muestran que el hardware impreso en 3D se realizó como se esperaba, abriendo la puerta a más componentes programados para futuras pruebas. La prueba fue parte de la iniciativa de accesibilidad RS-25 del programa SLS, un esfuerzo de colaboración entre la NASA y el socio de la industria Aerojet Rocketdyne para reducir los costos totales de producción del motor mediante el uso de nuevas técnicas de fabricación avanzadas manteniendo la fiabilidad y la seguridad. Los ingenieros pudieron hacer el acumulador Pogo con menos soldaduras usando fabricación aditiva, reduciendo el costo y el tiempo necesarios para hacerlo.

 La NASA está probando los motores y controladores RS-25 para ayudar a impulsar el cohete SLS diseñado y enviar astronautas a los destinos del espacio profundo. Los motores RS-25 para los vuelos iniciales de SLS son motores sobrantes de la lanzadera espacial, modificados para suministrar la potencia adicional necesaria para el cohete SLS más grande y más pesado.

 Una parte importante de esa modificación es el nuevo controlador del motor que funciona como el "cerebro" del sistema, que se comunica con las computadoras de vuelo SLS para garantizar que los motores funcionen a los niveles necesarios. La NASA probó la primera unidad controladora de vuelo SLS en marzo. La agencia luego lanzó una serie de pruebas de controlador de vuelo en verano antes de probar un motor de vuelo real RS-25 en octubre.

 Durante las pruebas, los controladores se instalan en un motor de desarrollo RS-25, que luego se dispara de la misma manera y por la misma cantidad de tiempo que se necesitará durante un lanzamiento de SLS. Una vez probado y certificado, los nuevos controladores de vuelo se instalan en los motores RS-25 diseñados para su uso en misiones SLS. Cuatro motores RS-25 ayudarán a alimentar el SLS en el lanzamiento, proporcionando un total combinado de 908.000 kilogramos de fuerza. Con los propulsores sólidos, el empuje total en el despegue superará los 3.6 millones de kilogramos.

El SLS Exploration Mission-1 (EM-1) servirá como el primer vuelo para el nuevo cohete y llevará una nave espacial Orion sin tripulación. El vuelo EM-2 transportará a una tripulación de astronautas a bordo de Orion. Además de probar los motores RS-25 para esos vuelos en Stennis, la NASA está preparando el llamado B-2, esa prueba implicará la instalación de la etapa de núcleo central de vuelo real y el encendido simultáneo de los cuatro motores RS-25, al igual que durante un lanzamiento real.

En general, el RS-25 ofrece 189.667 Kilogramos de empuje a nivel del mar, aumentando a 232.393 Kg.·f en vacío (con el nuevo estándar de nivel de potencia del 109%); el motor puede acelerarse activamente del 67% al 111 o incluso al 115% del rendimiento nominal. El motor alcanza un impulso específico de 366 segundos al nivel del mar y 453 segundos al vacío, operando a una presión de cámara de 206.4 bar. RS-25 mide 4.3 metros de alto y tiene 2.4 metros de diámetro con una masa seca de 3.5 Tm. 

Cuando la nave espacial Orion de la NASA se precipita hacia la superficie de la Tierra cuando regresa de misiones en el espacio profundo, un sistema de 11 paracaídas de la cápsula actuarán y frenará la nave espacial de 482 Km/h a una velocidad de 32 Km/h, relativamente suave para el chapoteo en el Océano Pacífico, todo en un lapsus de 10 minutos. A medida que los astronautas descienden hacia el agua en misiones futuras, sus vidas se verán afectadas por una serie de hilos que han sido completamente robustecidos, probados y validados para garantizar que el final asistido por paracaídas de las misiones de Orion sea un éxito.

Mientras que los paracaídas de Orion pueden parecerse a los utilizados durante la era de Apollo para el ojo inexperto, en realidad no es así. A través de pruebas y análisis, los técnicos han desarrollado los paracaídas de Orion para que sean más ligeros, mejor entendidos y más capaces que los de Apollo. La NASA también ha podido ajustar el sistema a medida que los elementos de la nave espacial, como los puntos de unión.

El sistema de paracaídas de Orion también es increíblemente complejo. Cerca de 16 kilómetros de líneas de Kevlar conectan la nave espacial con el borde exterior de casi 1.114 m2 de material para el dosel del paracaídas, más de cuatro veces el promedio de metros cuadrados de una casa, y no deben enredarse durante el despliegue. Además de los propios paracaídas de tela, hay morteros con forma de cañón que se disparan para lanzar diferentes paracaídas.

Incrustados en varios paracaídas se encuentran fusibles que se queman en momentos específicos que encienden las cargas para empujar las cuchillas a través de materiales a prueba de balas en momentos precisos, desplegando lentamente los paracaídas para continuar las fases secuenciales del despliegue. Todos estos elementos deben desarrollarse para ser confiables para los diversos ángulos, condiciones de viento y velocidades en las que Orión podría aterrizar.

 

11 de diciembre de 2017, cuando nadie se lo esperaba, y mucho menos dentro de la comunidad científica, el presidente de los Estados Unidos ha hecho una comparecencia oficial, donde ha hecho un solemne comunicado.

El presidente Donald Trump, ordenó hoy lunes a la NASA que envíe estadounidenses a la Luna por primera vez desde 1972, con el fin de prepararse para futuros viajes a Marte. "Esta vez no solo plantaremos nuestra bandera y dejaremos nuestra huella", dijo Trump en una ceremonia en la Casa Blanca cuando firmó la nueva directiva de política espacial. Sin embargo, evitó los temas más decisivos y espinosos en la exploración espacial: presupuestos y cronogramas.

Trump, quien firmó la directiva en presencia de Harrison Schmitt, uno de los últimos estadounidenses en caminar sobre la Luna hace 45 años, dijo "hoy, prometemos que él no será el último"... "Estableceremos una base para una eventual misión a Marte y tal vez algún día a muchos mundos más allá".

Hasta aquí lo meramente noticia, y más procediendo de un presidente de los Estados Unidos, pero desde mi punto de vista he de hacer diversas reflexiones.

Entre los años 2005 y 2009 el antiguo presidente de ese país, George W. Bush propuso a la NASA el programa Constellation, el cual pretendía volver a la Luna y para ello se comenzó a desarrollar el cohete Ares. Su pretensión era llegar de nuevo a nuestro satélite a finales de la década de 2020. Barack Obama suspendió ese proyecto, además por su costo (+100.000 millones de $) era más de lo mismo, ¿para qué volver a la Luna?, y sobre todo ¿en qué condiciones?...¿con cápsulas similares a las de los Apollo de la década de los 70?, así no.

Pero voy más allá, Trump habla de Marte, en la actualidad los proyectos marcianos de la NASA pasan por otro rover en el 2020, un Lander con capacidad de devolver muestras a la Tierra en el 2026 y poco más. La NASA ha celebrado varias reuniones con el jefe de SpaceX, Elon Musk, y el propietario de Amazon Jeff Bezos, que también es propietario de Blue Origin, pero sus proyectos no van mucho más lejos que los oficiales de la propia administración pública.

Sigo, todos estamos ilusionados con la puesta en servicio del que será el mayor portador de la historia, el SLS (Space Launch System), con la cápsula Orion en su proa, sí, ya lo sé, Orion podrá llevar hasta cuatro astronautas (Apollo eran tres), pero ¡no deja de ser una cápsula!, así pretendemos ir a Marte, 6 meses de ida, 4 meses de estancia y 6 meses de vuelta...evidentemente eso es imposible. Si la idea es que mediante ese superlanzador construyamos una macro nave espacial en órbita terrestre para ir a nuestro planeta vecino, cuantos años han de pasar, 25, creo que aun me he quedado corto.

Entiendo que una vez SLS esté operativo, sí que podríamos ir a la Luna, pero en unas condiciones muy similares a las del pasado, la tecnología actual y sobre todo el aspecto económico no da para mucho más. Colocar una base orbital selenita, si es posible; transbordadores de alunizaje, también; crear una colonia lunar, ¿con qué sentido y a qué precio?. Si alguna vez vamos a Marte se hará desde una gran nave modular construida en órbita terrestre, con un sistema de propulsión adecuado y con unos transbordadores recuperables volver a la Tierra después de haber finalizado la misión, nos suena de algo este último punto.

 

20 de noviembre de 2017, la noticia no nos ha cogido por sorpresa, era de esperar, más teniendo en cuenta el alto conservadurismo de la NASA; el primer vuelo de su súpercohete SLS (Space Launch System) se pospone hasta el 2020.

Funcionarios de la NASA hasta principios de este año apuntaban a lanzar el primer vuelo de prueba del SLS a fines de 2018, pero la agencia espacial reconoció en abril que el primer vuelo del enorme misil se retrasaría al menos hasta 2019. Después de una evaluación de varios meses del progreso reciente del programa, los gerentes establecen el objetivo de lanzamiento en diciembre de 2019. Pero los ingenieros esperan que se materialicen más retrasos en el desarrollo en los próximos años, durante el ensamblaje y prueba a gran escala de la etapa central del cohete y la nave espacial Orion programada para viajar en un vuelo de ida y vuelta a la órbita lunar y de regreso a la Tierra, sin tripulación.

"Si bien la revisión de los posibles riesgos del cronograma de fabricación y producción indica una fecha de lanzamiento de junio de 2020, la agencia está gestionando hasta diciembre de 2019", dijo el administrador interino de la NASA Robert Lightfoot. "Dado que muchos de los riesgos clave identificados no se han logrado en realidad, podemos implementar estrategias de mitigación para esos riesgos a fin de proteger la fecha de diciembre de 2019".

Un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental publicado en abril subrayó varias preocupaciones, técnicas y de programación por el retraso del lanzamiento de EM-1: una por la fecha de entrega del módulo de servicio, hecho en Europa para acoplarse a la cápsula, o módulo de comando Orion, y la presencia de problemas en la soladura del tanque de hidrógeno líquido ha retrasado las pruebas de resistencia; por otro lado un tornado que afectó una factoría de producción en Nueva Orleans el pasado febrero.

"Los grandes objetos ya están listos y el equipo se concentra en los complicados detalles de equipar el hardware de vuelo para realizar tareas específicas para el cohete más poderoso del mundo", dijo Chad Bryant, jefe de fabricación de escenario central de SLS en el vuelo espacial Marshall de la NASA. "Cuando se ensamble, la plataforma central será más alta que un edificio de 20 pisos e incluirá cientos de cables para todo, desde la recolección de datos hasta los sistemas de propulsión".

La versión del Bloque 1 de SLS volará con una etapa superior propulsada por un motor Aerojet Rocketdyne RL10, basado en la segunda etapa del Delta 4. La NASA planea introducir una segunda etapa más grande de cuatro motores en el lanzamiento EM-2, una configuración del SLS llamada Block 1B. EM-2 será la primera misión de SLS/Orion en llevar astronautas a las proximidades de la luna, y está programado para su lanzamiento alrededor de 2023.

Para el final del año fiscal actual, el 30 de septiembre de 2018, la NASA habrá gastado 23.000 millones de $ en el SLS, Orion y sistemas terrestres asociados, con 15.000 millones de $ de esa inversión desde 2012, según un informe del inspector general de la NASA publicado en abril.

La NASA está trabajando en un concepto llamado Deep Space Gateway, una mini estación espacial que podría colocarse en órbita alrededor de la luna, para servir como punto de partida para futuras misiones de aterrizaje gubernamentales y comerciales a la superficie lunar. Si se aprueba y se financia, la primera pieza de la estación espacial podría lanzarse con EM-2 en 2023.

Ante esta situación oficial se ha de tener en cuenta que SpaceX podría adelantarse a la propia NASA este mismo año 2017, pues el cohete Falcon Heavy podría volar por primera vez antes de que finalice este año, y quedaría un poco por debajo de la capacidad del SLS Block 1, suponiendo que la compañía espacial comercial dejara de recuperar sus etapas de refuerzo.

 

11 de noviembre de 2017, hoy se ha producido una de esas pruebas que son cruciales para el futuro de la nave Dream Chaser de la Sierra Nevada Corp.. Uno de los prototipos de vehículo reutilizable ha sido elevado por un helicóptero hasta una altura de 3.000 metros mediante un tirante de 60 metros, posteriormente se ha dejado caer sobre EAFB (Edwards Air Force Base) en su pista 22L. En esa misma pista de aterrizaje en alguna ocasión habían vuelto a la Tierra las tripulaciones de los Space Shuttle.

En el momento preciso y poco antes de tomar tierra se han desplegado sus dos ruedas traseras más el patín delantero, lo cual ha significado un éxito rotundo y han recibido la confianza de la NASA para proseguir con el proyecto. Hace cuatro año en una prueba similar la rueda trasera derecha no se desplegó desestabilizando al Dream Chaser de tan forma que llegó al final de la pista de forma caótica. En esta ocasión tanto el hardware como el software son de nuevo diseño, demostrándose su buen comportamiento.

Sierra Nevada Corp. tiene previsto el primer lanzamiento al espacio de su criatura durante el año 2020, el cual será puesto en órbita mediante un cohete Atlas 5 de la ULA (United Launch Alliance). Debido a su masa total, unas 20 toneladas, el Atlas 5 que deba llevar a la órbita a Dream Chaser deberá tener su configuración más poderosa la denominada “552”, lo que representa cinco boosters de combustible sólido en su primera fase, más una etapa superior Centaur con dos motores. El Dream Chaser es capaz de entregar más de 5,500 kilogramos de equipo a la Estación Espacial dentro de su compartimento presurizado y en un transportador externo de carga útil montado en popa. Al final de cada vuelo, las dos partes se separarán, con el avión espacial Dream Chaser regresando a la Tierra con especímenes de investigación y otro equipo, y el módulo de carga desechable que se quemará en la atmósfera para incinerar la basura.

 

12 de octubre de 2017, esto se va acercando, en esta ocasión me refiero al primer vuelo del súpercohete que ha de ser el SLS (Space Launch System). Los preparativos de vuelo para los cuatro motores que impulsarán el SLS en su primer vuelo integrado con Orion están completos y los motores están montados y listos para unirse a la etapa central del cohete espacial. Todas las cinco estructuras que forman la etapa central masiva para el misil se han construido incluyendo la sección del motor donde se conectarán los motores RS-25.

Ellos serán enviados a la instalación de implementación de Michoud en Nueva Orleáns, donde serán instalados a la etapa central antes de una prueba del funcionamiento, para verificar que el sistema está listo para el vuelo. Estos cuatro motores para EM-1 impulsaron un total de 21 misiones de transbordador espacial. Para SLS, se han actualizado con nuevos controladores, aislamiento de boquillas, protección y prevención del sobrecalentamiento del metal durante el lanzamiento y el vuelo. Para asegurarse de que todos los motores estén listos para volar, los ingenieros realizarán pruebas de resistencia, verificaciones de fugas y un chequeo de software de aviónica.

En total, la NASA posee 16 motores RS-25 probados en vuelo y dos motores de desarrollo que se utilizan como motores "de trabajo" para realizar pruebas. Estos motores se han utilizado para probar nuevos controladores, los cerebros del motor, que ahora se han instalado en los motores de vuelo. Además, la NASA está invirtiendo en nuevos motores RS-25 para futuros lanzamientos construidos con modernas técnicas de fabricación. Aerojet Rocketdyne ha reiniciado la producción de RS-25 y la agencia ha pedido seis nuevos motores RS-25 construidos para ser desechables y más asequibles, para producir para futuras misiones de exploración en el espacio profundo.

 

7 de septiembre de 2017, se había filtrado y así ha sido, en el día de hoy el cohete Falcón 9 ha puesto en trayectoria orbital a la nave misteriosa X-37B, eran las 14:00 GMT(Greenwich Mean Time), cuando el portador de la SpaceX encendía sus motores con las 5 Tm del navío de la USAF (United States Air Force), era desde la rampa 39A del Kennedy Space Center. Como es costumbre las imágenes solo enfocaban el vehículo durante la ignición de la primera fase, después solo se dedicaron al momento de la recuperación de esta primera etapa. Por cierto, con el aterrizaje de la primera fase del Falcón 9 se contabilizan hasta el momento 16 recuperaciones de esta parte del cohete.

En lo que respecta al prototipo espacial, hay que mencionar el cambio de la inclinación orbital para este quinto vuelo del X-37B, pues se ha podido detectar que la segunda fase del Falcón 9 ha caído en el océano entre Australia y la Antártida, lo cual significa que la órbita de esta misión estará entre los 60 y 70º respecto al ecuador. Otro de los misterios es conocer el prototipo en cuestión y los vuelos realizados, se sabe que la USAF ha construido dos ejemplares y se sospecha que el que nos ocupa estaría realizando su tercer vuelo.

Tendremos que esperar algunos días o semanas para saber más datos sobre la misión y las diferentes trayectorias que dibujará en la órbita terrestre.

 

3 de septiembre de 2017, esto se va poniendo caliente, y nunca mejor dicha la frase, por primera ve3z la compañía SpaceX ha probado su mejor caballo, es decir su Falcón Heavy.

Ayer en sus instalaciones de McGregor, probó durante unos segundos como funciona y como suenan los tres cuerpos acoplados de lo que será su futuro lanzador. Así, tres cuerpos idénticos de la primera fase de los Falcón 9 han sido adosados entre sí y se han puesto en marcha 27 motores Merlín 1D, con este encendido estático Elon Musk ha manifestado estar muy orgulloso de su criatura, que no es más que el misil más potente jamás creado, por encima del Delta IV Heavy de la NASA, y solo superado por el legendario Saturn 5 del proyecto Apollo y que voló por última vez en el año 1.973. El empuje de Falcón Heavy con los tres cuerpos en su primera fase se estima en unos 2.260.000 kilogramos, con una capacidad de poner en órbita baja 54.500 kilogramos, en órbita geoestacionaria 22.200 kilogramos y podría llevar una nave de 13.600 kilogramos hasta una órbita marciana.

SpaceX ha añadido que de los tres cuerpos solo uno era recuperado de un vuelo anterior, la prueba final y definitiva está programada para el próximo mes de noviembre, cuando desde Cabo Cañaveral se proceda al lanzamiento de este nuevo portador.

 

31 de agosto de 2017, recordemos el pasado 6 de junio, cuando después de un mes de la vuelta del espacio del secreto X-37B, la USAF (United States Air Force) contemplaba la posibilidad de que el quinto vuelo de este proyecto estuviera a cargo de los Falcón 9 de la SpaceX, pues bien esto se ha cumplido.

Muy posiblemente el jueves día 7 de septiembre el X-37B volverá al espacio desde el Kennedy Space Center y no a bordo de un Atlas 5, sino de ese nuevo lanzador, para preparar el disparo hoy se ha hecho el encendido estático de los motores en la propia rampa de lanzamiento. Una vez comprobado el rendimiento de los motores el Falcón 9 será enviado de nuevo al hangar en posición horizontal para instalarle el X-37B en el interior de la ojiva protectora de proa. El motivo de cambio de cohete es puramente económico, el alquiler de un Atlas 5 cuesta 109 millones de $, el de un Falcón 9 es de 62 millones de $, en parte porque su primera fase es recuperable.

Lo que sí ha transcendido es uno de los experimentos que llevará este OTV-5, el llamado ASETS- II (Advanced Structurally Embedded Thermal Spreader), el instrumento está destinado a probar el efecto de las misiones espaciales de larga duración, en tubos de calor electrónicos y oscilantes. También se ha comentado que este vuelo llevará varios pequeños satélites, pero lo que no se ha dicho es si se liberarán al espacio desde el vehículo o desde el propio lanzador Falcón 9.

Personal de la USAF que no ha querido darse conocer ha dicho que estos vuelos no son para “nada malo” y que tan solo están destinados para "tecnologías que se están probando en el programa incluyen avanzadas de guía, navegación y control, sistemas de protección térmica, aviónica, estructuras de alta temperatura y sellos, aislamiento reutilizable, sistemas de vuelo electromecánicos ligeros, avanzados sistemas de propulsión y vuelo orbital autónomo, y el aterrizaje."

La Fuerza Aérea dijo que la misión OTV-5 se lanzará a una órbita de mayor inclinación que los vuelos anteriores del X-37B. Las cuatro misiones X-37B hasta la fecha volaron en órbitas inclinadas entre 38 y 43,5º con respecto al ecuador, pero la siguiente alcanzará latitudes más altas en cada vuelta alrededor de la Tierra.

 

12 de junio de 2017, algo se mueve en las instalaciones del Kennedy Space Center para el disparo de futuros vehículos, sobre todo lo referido al Falcón Heavy de la SpaceX.

Recordemos que el 1 de septiembre de 2016, cuando se estaban haciendo los ensayos de lanzamiento de una Falcón 9 en el complejo LC-40 estallo la parte superior de la segunda fase de ese portador, el resultado fue la destrucción total de la rampa de lanzamiento y todos sus alrededores. A partir de ese momento los disparos de la SpaceX se trasladaron a la mitica rampa 39 A, mientras se realizaban los trabajos de reparación y preparación de la zona destruida. Se espera que Falcón 9 vuelva al LC-40 después de este verano y se ha comunicado que inmediatamente los trabajos terrestres pasarán a la 39 A.

Está previsto que a finales de este año 2017 SpaceX haga el primer disparo de su Falcón Heavy y este cohete tiene una primera fase de tres cuerpos, prácticamente idénticos al del Falcón 9, es decir cada uno de los cuerpos tendrá 9 motores Merlín 1D. Por tal motivo la 39 A deberá disponer de las instalaciones adecuadas para permitir la ignición de esos tres cuerpos.

El futuro Falcón Heavy tendrá una capacidad de transportar a órbita baja un máximo de 63.8 Tm, y lo que es más espectacular sus tres cuerpos de la primera etapa serán recuperables. Los dos laterales lo harán en una pista de concreto terrestre en el propio Cabo Cañaveral y la central aterrizará en la plataforma marina situada en aguas del Océano Atlántico.

 

6 de junio de 2017, un mes después de que un mini-transbordador X-37B aterrizara en el Kennedy Space Center, la USAF (United States Air Force) anunció el martes que la próxima misión del avión espacial se lanzará en agosto a bordo de un cohete Falcon 9 por primera vez. Las cuatro misiones anteriores de la nave despegaron con cohetes de la ULA (United Launch Alliance) Atlas 5 desde Cabo Cañaveral.

Las misiones del X-37B en el espacio son en gran parte secretas, y el aterrizaje de la nave espacial el mes pasado fue la primera vez que la Fuerza Aérea no anunció el regreso programado de la nave antes de tiempo. Rompiendo con las revelaciones anteriores a los vuelos anteriores, la Fuerza Aérea tampoco reveló cuál de los dos aviones espaciales voló la misión OTV-4.

La Fuerza Aérea dijo en un comunicado el martes que el quinto vuelo X-37B incluirá varios primeros, es decir novedosos experimentos en órbita terrestre. El Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea pondrá a prueba la electrónica experimental y los tubos de calor oscilantes en el quinto vuelo espacial de larga duración de la X-37B, dijeron funcionarios militares.

 

26 de mayo de 2017, una de las empresas que han de aportar navíos para el futuro reavituallamiento de la Estación Espacial es la Sierra Nevada Corp., y con ella su prototipo Dream Chaser, en estas últimas semanas los ingenieros de la compañías han finalizado el tercer estadio de integración del vehículo.

Sierra Nevada Corp. ha manifestado que ha cumplido con todos los requisitos exigidos por la NASA y confirmó que el diseño de SNC Dream Chaser Cargo cumplirá la máxima probabilidad de éxito de la misión durante los vuelos futuros. La nave espacial está programada para al menos seis vuelos entre 2019 y 2024.

El Dream Chaser es el único ingenio de este tipo que transportará más masa de carga (5.500 kilogramos) a la I.S.S. cada misión. Además, una cantidad significativa de carga, casi 2.000 kilogramos, es devuelta directamente de la I.S.S. a un aterrizaje suave de la pista en un lugar puntual.

Los principales elementos de la certificación #3 incluyeron:

  • 32 Informes de Peligro y 16 Paquetes de Datos de Seguridad aprobados por la NASA.

  • Finalización exitosa de la Revisión de Seguridad de la Fase 1 de la NASA.

  • El diseño arquitectónico cumplió con todos los requisitos CRS2 (hardware, software, dinámica de vuelo, control térmico, etc.).

  • Más de 100 documentos de diseño detallados fueron entregados a la NASA junto con más de 30 revisiones de diseño.

  • Durante la revisión IR3 de tres días, más de 1,000 cartas fueron informadas a los 45 miembros de la NASA y el equipo de la Administración Federal de Aviación (FAA), que demostraron que Dream Chaser está en el nivel de madurez de Revisión Preliminar de Diseño.

  • Operaciones de lanzamiento de vehículos, fuera de subcontratos y acuerdos.

  • Plan de seguridad de la gama, así como la FAA, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y la Administración Nacional de Telecomunicaciones y de Información (NTIA) la concesión de licencias.

  • 5 Revisión de la Seguridad Las reuniones de la Fase 1 se realizaron antes de la revisión del IR3 e involucraron la entrega de 46 Paquetes de Datos de Seguridad individuales desarrollados bajo nuestro equipo de S y MA.

La nave espacial está actualmente probando en el Centro de Investigación de Vuelos de Armstrong de la NASA en California, habiendo completado con éxito las pruebas de tierra de la Fase Uno que conducirán a su segunda prueba de vuelo libre a finales de este año. 

 

13 de mayo de 2017, al final la administración e Donald Trump no ha conseguido lo que quería, el vuelo de EM-1 no irá tripulado según han manifestado diversos responsables de la NASA. El problema en sí no es ni técnico ni de seguridad, es estrictamente económico, pues se ha calculado que para el primer vuelo del SLS (Space Launch System) fuera tripulado se precisarían entre 600 y 900 millones de $, con el fin de adecuar tanto portador como la nave Orion con capacidad para astronautas y una misión de varios días.

Lo que también se ha vuelto a recalcar es que ese primer vuelo automático de Orion no se podrá efectuar antes de mediados de 2019 y la siguiente misión la EM-2, esta vez tripulada, estaría prevista para el 2021.

 

7 de mayo de 2017, ha finalizado el secreto, o al menos el del aterrizaje de la nave automática X-37 B. Cuando eran las 12:00 GMT(Greenwich Mean Time) en la Península de Florida, en la pista de concreto del Kennedy Space Center, la nave de la USAF (United States Air Force) volvía a la Tierra después de 717 días y 21 horas en la órbita terrestre. El OTV-4 era lanzado al espacio el 20 de mayo de 2015 a lomos de un Atlas V 501 y rodeado del más estricto secreto, durante todo este tiempo ha estado realizando operaciones clasificadas por el Departamento de Defensa, y poco más se puede decir.

Se supone que este ejemplar de navío ha volado por segunda vez, es decir que la flota está constituida por dos vehículos los cuales han volado dos veces cada uno, en total han sumado más de 2086 días en el espacio, y muy posiblemente no se acabarán aquí sus misiones.

Según han manifestado diversos generales de las fuerzas aéreas, el OTV-4 ha cumplido perfectamente todas las expectativas, incluido el aterrizaje por primera vez en la pista que fue utilizada por los Shuttle, antes siempre habían aterrizado en California.

 

3 de mayo de 2017, como era de prever el organigrama de lanzamientos del programa Orion y su portador SLS (Space Launch System) no se va a cumplir. En primer lugar problemas presupuestarios y en segundo los problemas técnicos inherentes al primero hacen que el EM-1 pase del año 2018 a mediados como mínimo del 2019, además, si se decidiera que fuera tripulado aun estaríamos frente a un retraso mucho mayor.

Por su lado el estado de las pruebas y construcción del portador SLS (Space Launch System) se encuentra en fase nominal, aunque se han de realizar muchos ensayos. Este cohete con una potencia superior al legendario Saturno 5 en un 10 % (según el modelo Bloque 1), podría ver como la empresa SpaceX haga su primer lanzamiento del misil similar Falcón Heavy a finales de este mismo 2017, todo depende si deciden o no recuperar la primera fase como se está haciendo con el Falcón 9.

 

20 de febrero de 2017, la USAF (United States Air Force) ha desmentido que su X-37 B esté a punto de volver a la Tierra. Según las mínimas informaciones disponibles los técnicos que han dicho alguna cosa tan solo manifiestan que la misión continua según lo previsto, y que el cambio de órbita obedece a unas operaciones de la semana en concreto. Lo que no se ha desmentido es que el lugar de aterrizaje será la pista que en momento utilizó el transbordador.

En otro orden de eventos, la NASA está considerando la posibilidad de que el primer vuelo de Orion sea tripulado. Según el organigrama de hace unos meses en otoño de 2018 debía producirse la misión EM-1, con la nave Orion sin tripulación viajando más allá de la Luna y volviendo a la Tierra, esto puede cambiar, pero aun no hay nada seguro. Voces críticas están diciendo que la NASA está alargando en exceso los plazos para el primer vuelo tripulado, que en principio no sería antes del 2021 (EM-2), por tal motivo se especula con la posibilidad de anular el vuelo sin astronautas y adelantar el vuelo tripulado. No obstante, también se ha comentado que ese vuelo posiblemente no sería más allá de la Luna, sino un vuelo orbital para comprobar los sistemas vitales.

Otro de los puntos conflictivos es el desarrollo del cohete portador de Orion, el SLS (Space Launch System), que también tiene retrasos en sus pruebas, por lo que se ha llegado a pensar que habría que utilizar de nuevo el Delta IV Heavy para el primero de los vuelos de esta nueva cápsula de la agencia oficial de astronáutica de los Estados Unidos.